martes, 7 de abril de 2020

Aspie en cuarentena. Día 17. Argentina






Quietud y después
Nadie sabe mucho de qué se trata aquello que está sucediendo.
Que viene del murciélago. Que es un virus desarrollado en laboratorio. Que mata, que no mata. Que todos nos contaminaremos, que el virus muta, que de lo que se trata hoy es de aplanar la curva.  Que puede haber vacunas que sanan y puede que haya vacunas que controlan. Que ya muy pronto se sabrá qué cosa es qué cosa. Que hay respiradores, que no hay respiradores. Que si estuviese Leonardo ya hubiese intentado el respirador de viento. Tal vez lo pensaría como inicio de casa inteligente. Huerta cercana organizada en redes. Volver a las fuentes del comercio y saber capitalizar lo ganado desde aquello que abona a la vida en el planeta y brinda mejor calidad de vida.
Todos dicen, todos preguntan, algunos afirman. Muchos lo hacen desde nada de desapego y sus pasiones los obnubilan. Fundamentalismos de final de etapa evolutiva.
Que ni siquiera sabemos si las ideas son cosa nuestra o si acaso las escuchamos desde insospechadas antenas y seguimos pensando que el universo gira alrededor del ombligo de cada uno. Así de egocéntricos nos hemos convertido. Que la ecuación del 1700 ya se sabe hace rato que está montada en una ecuación falsa que enferma a las almas y confunde el entendimiento al potenciar en la competividad a los egos a niveles supinos mayores.
Lo único que sabemos es que sabemos poco. También sabemos que inoculamos mucha info pergeñada para que de nada nos enteremos para seguir siendo esclavos creyéndonos dueños de aquello que vamos decidiendo.
Que a veces crecer resulta frustrante, nos habíamos convencido que la teníamos clara y la conciencia te rompe los esquemas porque había cosas que antes no habías visto o comprendido.
La quietud también tiene sus ventajas.
Sirve por ejemplo para ver más claramente lo esencial para que la vida merezca ser vivida.
Guauu.. cuantos pensamientos nuevos asoman por las redes y hasta por aquellos periodistas que aunque digan lo de siempre, algo nuevo se les nota. Recalculan y sacan nuevas cuentas. También hay lúcidos recalculadores.
Vaya lección que parece darnos la inteligencia de la vida para que aprendamos a pensar desde la duda que es cosa muy distinta a estar confundidos y amargados en la incertidumbre. Cuando se contacta con la inteligencia del corazón, el rumbo evolutivo se ajusta. Vemos más claro.
Cuantas mentiras hubo en los últimos tiempos. Aún no está del todo bien, pero ahora nos vamos encaminando hacia mejores certezas.
Y pena por el dolor, pero que bueno vayamos camino a ser más ciertos.

Leonardo tal vez imaginaría un sistema impositivo basado en hogares tal nos tomó la cuarentena. O lo flexibilizaría con cambios de lugar programado con pases cuando dicho ejercicio de traslado fuese más seguro. Cada hogar un centro impositivo y olvidarse de las personas individuo las que cada una se somete a un hogar, aunque viva allí solo o sola. Cada negocio de los que funcionaron en la urgencia, un tipo de tributo y otro para los menos necesarios, tal el antiguo y lejano impuesto al lujo o a lo no imprescindible. La búsqueda del equilibrio y de lo importante para todos y cada uno. Impuestos a los capitales y a la riqueza.
Muchas cosas haría Leonardo y es como si me contara alguna cosa al oído. Lástima que yo no sea Leonardo y sea incapaz de hacerlas. De allí que lo que me toca es contarla desde estos días de cuarentena.

NOTA: Me lo contó el hobbit que me lo mandó a decir: El Mago de la Túnica Bordó



Texto perteneciente al Cápitulo 9 de "La Gran Búsqueda": La defensa impecable. (allí donde se ve el alma y aquello que las personas hacen)Para poner en contexto del cambio buscar en el link que sigue:
XiX 1998.. (Título a mitad del blog) (onLine desde 2010)

https://juanoalfa.blogspot.com/2010/11/xix3-1999-de-los-hombres-tenia-una.html